Cambio de sombra

Además, como es preceptivo, sombrilla por aquello de la sombra, y libros, que no pueden faltar en el equipaje veraniego. Cambiaremos los calores madrileños por los mediterráneos, y el mar, sobre todo el mar. En esa playa, más o menos, planteremos las sombrillas y lectura y bañito.
¡Qué placer leer a la sombra oyendo el rumor del suave oleaje! ¡Qué relajante sensación levantar la vista del libro y dirigirla al horizonte, donde mar y cielo se unen juanramonianamente! (el avezado lector ya habrá reparado que estoy hablando de una situación ideal, algo así como el locus amoenus playero. Ya veremos...).
Bueno, estimados lectores, ya les hablaré a la vuelta de mis lecturas y otras cosas dignas de mención.
Un saludo afectuoso del lector a la sombra.
4 comentarios
La donna è mobile -
Meritxellgris -
Me alegro de que en estos momentos estés disfrutando del entorno y siempre despreocupado de todo lo que tenga que ver con el trabajo diario. Por supuesto, doy por hecho que habrás llevado una buena novela para matar el rato de la siesta, si no la duermes.
Un abrazo para cuando leas esto a la vuelta ,y no te deprimas demasiado ( a todos los que regresan les suele ocurrir)
Portorosa -
¿tú sabes qué bien se lee en una playa medio vacía y a temperatura gallega?
Se lee muy bien, de verdad.
Que lo pases muy bien, y al volver nos cuentes muchas cosas.
Palimp -
Te esperamos a la vuelta.